Ahí voy:
Acabo de entrar en el blog de mi hermano, 0,23, (ese es el nombre del blog, no el de mi hermano, pero oye, molaría tener un hermano que se llame 0,23. Supongo que entonces su hija se llamaría 0,23 v.1)...
Decía... que acabo de entrar en el blog de mi hermano, 0,23, (ese es el nombre del blog, no el de mi hermano...)
Vamos, que allí hay hoy un anuncio de AXE en el que afirma que las mujeres preferimos a los hombres secos... ¿¿¿SECOS??? ¿¿¿QUIÉN QUIERE UN HOMBRE SECO???
Yo los prefiero mmmmmmuuuuuuy mojaditos.
viernes, mayo 09, 2008
Hace tanto que no escribía aquí, que no sé muy bien qué decir. Me da como corte. Así que voy a salir silenciosamente ahora que nadie me ha visto, y a la tercera o la cuarta vez que entre en blogger, a lo mejor me lanzo. pero ahora no. Ahora me da como corte. No sé.
lunes, febrero 25, 2008
Esta mañana, en mi primer día de cuarenta minutos de metro para llegar al curro, me he dedicado a mirar a todo el mundo en el vagón, porque no podía leer. Estaba como estrenando zapatos nuevos. No es que cuando estaba en el paro no cogiera el metro, es que lo cogía a otras horas, sin madrugar, y la gente que va a trabajar a esas horas tiene una cara muy distinta.
Había una pareja muy extraña. Él estaba de pie, y alargaba el brazo, para sostener la cara de ella, que estaba sentada, durmiendo sobre su mano. La de él, me refiero. Era como un gesto de amor desproporcionado.
Por la noche, al volver a casa y sacar a Brenan, me he acordado de esa pareja cuando recogía con la mano la cagada de mi perra metiéndola en una de esas bolsas de plástico.
No sé si me explico.
martes, febrero 12, 2008
Ahora que me ha dado por bloguear, resulta que no me da tiempo. Me han salido dos proyectos muy bonitos para hacer en casa que me tienen bastante liada, y el tiempo que me dejan libre lo aprovecho para pasear con mi perra, que como no para, o la agoto, o un día se me tira por el balcón.
Y quiero meterle links al blog y escribir en amqs, pero me lío y nunca me pongo. En fin, a ver si me tranquilizo un poco.
jueves, enero 24, 2008
miércoles, enero 23, 2008
Esta mañana iba yo, toda dormida, dejándome arrastrar por la perra, cuando se me ha acercado un chico:
- ¿Te ayudo?
Le miro toda sorprendida y resulta que el chaval pensaba que yo era ciega.
Al cabo de un rato casi me atropella otro con su bicicleta.
domingo, enero 20, 2008
El viernes hice una entrevista de trabajo de la que salí llorando. Era en la otra punta de Madrid, y estaba tan nerviosa que decidí volver a casa caminando. Durante todo el recorrido no pude parar de llorar. Lloré durante horas, lloré desconsoladamente.
Llegué a la entrevista con toda mi ilusión, pero en seguida me di cuenta de que yo no era en absoluto lo que andaban buscando: alguien más mayor, para un cargo estrictamente empresarial, de hacer balances, estudios de empresa, y a la persona que me estaba entrevistando le comenté la situación. Entonces, en lugar de, educadamente, dar por terminada la entrevista, este hombre, mucho más mayor que yo, de unos 70 años, decidió no darse por aludido y alargar la situación. Me dijo que yo no iba a ser capaz de tomarme en serio semejante responsabilidad, que no había mirado mi currículum, pero ahora que lo hacía, entendía que yo buscase un trabajo más estable, pero que no iba a ser a costa de ellos, y cuando yo conseguí hacerme oír en mitad de su monólogo, no sé qué entendió, pero lo que yo dije, que ni siquiera recuerdo, desencadenó una risa irónica por su parte, que duró más de un minuto.
Cuando por fin, después de hora y media de no conseguir hacerme escuchar, ya que no paré de intentar decirle que yo ya sabía que no pintaba nada allí, por fin salí. Y después de un fin de semana sin comprender por qué lloré tanto, ahora lo sé.
Lloré porque me trataron mal. Lloré porque ese señor dudó de mi capacidad de trabajo. Lloré porque fue todo muy injusto. Pero sobre todo, lloré por impotencia. Porque conseguí, sin casi hablar, y sin saber por qué, sacar a una persona de quicio.
jueves, enero 10, 2008
Hoy he cobrado el paro. Me ha llegado el ingreso del INEM y de repente me he empezado a notar como muy patriota, muy contenta de ser española. Y me da como vergüenza. Pero el caso es que es la primera vez en mucho tiempo que no miro hacia lo que es el Estado con buenos ojos. Todo el mundo tiene tantos problemas, cobramos todos tan poco, y seguimos para delante porque no hay más cojones, que la cosa de mirar para arriba, ver al Estado y ponerle buena cara, se hace muy cuesta arriba.